Toxina Botulínica

Los tratamientos de medicina estética combaten los efectos del tiempo
en su piel y realzan su belleza sin necesidad de cirugía.

Introducción

La inyección de toxina botulínica

La inyección de toxina botulínica de tipo A -toxina conocida por su marca comercial más popular, Bótox es, sin duda, el tratamiento de medicina estética por excelencia. Se trata de la inyección de una mínima parte de un poderoso veneno que, desde hace años, es utilizado como producto cosmético para el tratamiento de las arrugas faciales.

La toxina botulínica tiene la capacidad de paralizar el músculo por un tiempo determinado que generalmente no supera el año, suavizando las marcas de expresión del paciente durante ese preciso período.

¿Es adecuado para mí?

¿Es adecuado para mí?

La inyección de toxina botulínica de tipo A es ideal para el tratamiento estético de las arrugas faciales producidas por la expresión de la musculatura facial. La toxina botulínica, en consecuencia, actúa relajando la musculatura.

El tratamiento con toxina botulínica hace desaparecer las patas de gallo así como las arrugas de entrecejo y frente. Además, eleva ligeramente las cejas hacia arriba, dando un aspecto más relajado y joven al rostro.

Durante

La técnica

La inyección de toxina botulínica de tipo A consiste en la inyección, a dosis muy bajas, de la toxina mediante una aguja muy fina. El relleno se aplica en pequeñas gotas y de forma superficial en la zona a tratar.

La toxina botulínica se puede aplicar también en cuello y escote.

Después

La vuelta a la normalidad

Los resultados son visibles entre el tercer y quinto día, y definitivos en quince días. En un 95% de los casos, tras la primera sesión se necesitan pequeños retoques.

Entre las dos primeras sesiones deben transcurrir seis meses, siendo la tercera sesión pasados otros ocho meses y, finalmente, una sesión anual como mantenimiento.

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